“La ciencia necesita a las mujeres”, dijo Cecilia Bouzat con el premio que la Universidad La Sorbonne le entregó por su trabajo sobre la comunicación entre las neuronas, una materia que Bouzat estudia desde hace más de 10 años. Fue una de las cinco científicas premiadas con el galardón L´ Oreal-Unesco, una distinción pensada sólo para los aportes femeninos a la ciencia del mundo. 

En una entrevista que le entregó a Yesica de Santo, del diario Tiempo Argentino, Bouzat explicó el punto central de su estudio: “Estudio cómo funcionan los receptores que unen el neurotransmisor que libera la neurona y genera una respuesta eléctrica y cómo ese funcionamiento puede producir enfermedades cuando está alterado. De allí, podemos estudiar qué fármacos podrían diseñarse para que esos receptores se activen más, o, si actúan de más, se inhiban. La terapia farmacológica será un trabajo a futuro para tratar enfermedades como el Alzheimer y esquizofrenia.”

Además, el aporte de los estudios de esta científica argentina sirven para determinar cómo las alteraciones de la celular cerebrales pueden originar enfermedades musculares.

La científica premiada nació en Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires, hace 52 años. Allí vive, allí estudió y allí cría a sus dos hijos, Camila (22 años) y Mateo (18) esta mujer que confiesa no haber pensado de chica en ser científica. Hoy es miembro del CONICET y de la Universidad Nacional del Sur, pero no se la cree. “Hago las tareas de la casa, me concentro y trabajo en el laboratorio y puedo equilibrar esfuerzo mental con esfuerzo emocional. Muchas veces me sentí mal porque debía dejar solo a mi hijo para ir a algún congreso.”

Claro que avanzar en la ciencia, una tierra dominada por hombres, no es nada fácil para nadie. Y tampoco lo fue para ella. “Este mundo continúa siendo muy masculino y muchas veces las mujeres tenemos que demostrar el doble. Yo me esforzado mucho y no paro de hacerlo”, dice. “Creo que hoy se reconoce ese esfuerzo que hace la mujer: podemos tener hijos, ser buenas madres y también podemos progresar en nuestras carreras”.

Un premio siempre es una buena noticia no sólo para el premiado, sino para toda la comunidad científica. Muchas veces ese premio llega como consecuencia de una política más por el esfuerzo personal de quien dedica días y noches al estudio de una temática particular. En relación a esto, analiza Cecilia Bouzat el estado actual de la ciencia argentina. “En los últimos años se ha jerarquizado la ciencia, hubo un ingreso mayor de nuevos investigadores y de becarios. Los subsidios de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica son muy buenos, pero aún debemos crecer mucho más. Los recursos que llegan para ciencia en un país forman la riqueza y el futuro del país, por eso debe seguir la política del Ministerio de Ciencia y Técnica.”