El 22 por ciento de la superficie terrestre está cubierta de montañas, por su geografía accidentada los pueblos que viven en ellas han conservado intacta tradiciones milenarias, aunque por esta razón también la mayoría de los pueblos que habitan en las cumbres del mundo sufren desde inseguridad alimentaria y pobreza. El pasado 11 de diciembre se celebró en todo el mundo el día internacional de las montañas.

Desde las Naciones Unidas reconocen que el desafío es hallar un camino de sustentabilidad para que los pobladores de las montañas puedan continuar viviendo allí, a pesar de los conflictos que se suceden en el mundo, y del inevitable cambio climático, se deben frenar el éxodo y asegurar los frágiles ecosistemas de las montañas.

El día de las Montañas se remonta a 1992 cuando se redactó el Capítulo 13 del Programa “Ordenación de los Sistemas Frágiles: Desarrollo Sostenible de las Zonas de Montaña”, en el año 2002 se declaró el 11 de Diciembre como el Día Internacional de las Montañas.

Hoy en día viven en 915 millones de personas en ambientes montañosos, algo así como el 13% de la humanidad. Las montañas no sólo son el lugar de morada de estas personas sino que la presencia de las montañas benefician a miles de millones de habitantes de diferentes pueblos de nuestro planeta.

Las montañas son dadoras de agua dulce, energía y alimentos. En sus rincones aún existen lugares muy poco explorados por el hombre. Santuarios naturales que son el lugar en el mundo de especies que viven sin la contaminación de la vida en la llanura, aunque los habitantes de las montañas son comunidades pobres y estos ecosistemas muy frágiles y vulnerables a los devastadores efectos del cambio climático. Según las Naciones Unidas, un tercio de la población que viven en las montañas en países en desarrollo tienen inseguridad alimentaría.

Templos naturales que han sido venerados por siglos, en los Andes, los Incas hicieron sus ciudadelas sagradas a miles de metros sobre el nivel del mar, al igual que los Amaras en Etiopía y los Tibetanos en China.

Los habitantes de las montaña han sido históricamente verdaderos agroecólogos, haciendo un uso racional del suelo y teniendo dietas saludables. Hay mucho que aprender de ellos. El objetivo que se plantea las Naciones Unidas es hallar un desarrollo sustentable para que los pueblos que viven en las montañas puedan permanecer allí.