La legendaria Ruta 3 a la altura de Sierra Grande nos muestra una meseta árida, donde ningún arbusto tiene más de treinta centímetros de altura. El calor se traslada sin obstáculos por este manto de polvo y roca. Sin embargo y para beneficio de quienes viven allí o para los turistas que saben dónde ir, esta Playas Doradas, el balneario más increíble de la Patagonia austral.

Viven 194 personas en ese pueblo marítimo que antes se llamó El Salado, por la desembocadura del arroyo del mismo nombre al mar. La imagen para quien viene del desierto es alucinante: de pronto, y como un espejismo, se presenta el mar azul que baña una playa con arena que brilla. No hay una imagen igual en Argentina. La arena, muy fina y soñada, tiene el don del brillo por provenir de la fricción del cuarzo y el sílice.

El mar es tibio, por lo que la playa se puede disfrutar sin problemas. El pequeño pueblo lo tiene todo para que no sea necesario irse por unos días. Playas Doradas está a 30 kilómetros de Sierra Grande, un pueblo cuya avenida central es la Ruta 3 que es una postal típica de los poblados que viven del movimiento rutero. Son pueblos especiales, donde siempre hay un almacén abierto y de noche la ruta está iluminada en los pocos metros que cruza Sierra Grande, siendo la única presencia humana a muchísimos kilómetros.

El primer tramo del camino que conduce a Playas Doradas es de asfalto, los últimos kilómetros de ripio, que es el material con el que están hechos casi todos los caminos patagónicos. Se recomienda transitar con mucha precaución. Ya en Playas Doradas las opciones para disfrutar son todas centradas en el mar, allí las aguas del Mar Argentino son la atracción máxima. Son tres kilómetros de playa, las aguas son transparentes y el horizonte azulado nos muestra las frías aguas del sur del mundo, que aquí no tienen permiso para entrar. Para los amantes de la gastronomía marítima, hay comedores que ofrecen un menú con frutos de mar frescos que permiten disfrutarlos mientras uno contempla el mar.

Alquiler de casas, departamentos o para quienes aceptan la vida natural está el camping, a metros del mar. Playas Doradas es un destino ideal para los que quieren disfrutar de la Patagonia de la mejor manera, en sus playas con la única misión de caminar por su costa hasta que el atardecer convierta la comarca en un pequeño refugio iluminando en este rincón mágico de nuestro mapa meriodional, donde las estrellas fugaces se pierden en un horizonte que invita a soñar.