Por Matilde Moyano

Tal vez la atracción sea nuestra principal arma natural para sobrevivir y obtener lo que necesitamos en cada ámbito de la vida, aunque no nos demos cuenta. Pero las plantas carnívoras lo saben, y evolucionaron para llamar la atención. Por eso me acerqué a ellas en Expo Bio Sustentable, y a la Asociacion Argentina de Plantas Carnívoras (AAPC), y conocí que estas plantas “se nutren a partir de que primero llaman la atención de su presa”. Seducen a sus nutrientes y seducen a los aficionados de lo exótico o ‘hobbistas’, quienes cumplen un papel fundamental en su conservación.

Actualmente nuestro país cuenta con 36 especies nativas de plantas carnívoras. Una de ellas es la Utricularia Gibba, una hierba acuática que cuenta con trampas para capturar pequeños organismos acuáticos, y así crecer, florecer y formar semillas. Guillermo Alonso, estudiante de Bioquímica y miembro de AAPC, nos explicó algo muy importante: “esta planta puede utilizarse  para controlar el dengue en lugares donde puedan estar creciendo larvas”.

Esta especie tiene una amplia distribución en el país (Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, San Juan, Santa Fe y Tucumán), y sus flores amarillas sobresalen de la superficie del agua. 

Y aunque suene raro que nos digan que podemos tener una planta carnívora en nuestra casa, es cierto: “La Utricularia Gibba puede tenerse en cualquier lugar donde haya una masa de agua. La podés tener en un florero. Mientras esté contenida en agua, se puede conservar en cualquier lugar”, porque “las plantas acuáticas necesitan mucho menos luz. Incluso si las ponés al sol la planta muere por la temperatura tan elevada del agua. Pero podés tenerla por ejemplo, en la cocina, al lado de una ventana, y agregarle otro tipo de plantita compañera en su hábitat natural”, explicó Guillermo.

Actualmente la AAPC tiene un programa de conservación de plantas carnívoras, que consiste en propagar las especies nativas y ofrecerlas a precios inferiores en comparación con el mercado de plantas carnívoras ornamentales. Así, facilitan el acceso a aquellas especies que se distribuyen en nuestro territorio nacional: “Lo que tratamos de hacer es cuidar los ecosistemas de la provincia de Buenos Aires y de todo el país.”

Al promover las técnicas de cuidado y reproducción de las especies nativas, se genera un efecto multiplicador que permite aumentar considerablemente la disponibilidad de estas especies. Además, al facilitar que todos tengan acceso a estas plantas, se desfavorece la extracción de plantas de su hábitat.

En nuestro país no hay un registro que catalogue en qué estado se encuentran las especies, cuántas se extinguieron o cuántas existen o en qué río están, como dijo Guillermo, “por eso se formó la asociación, para empezar a regular y tratar de cuidar nuestras plantas carnívoras, que son grandes reguladores para el ecosistema”.

La AAPC es la primera ONG del país relacionada al cultivo y conservación de plantas carnívoras. Hasta el momento encontró solamente 11 de las 36 especies, sobre las cuales realiza investigaciones, estudios, conteos y relevamientos, con el objetivo de conservar el patrimonio genético.

Si bien tienen una sede en la Ciudad de Buenos Aires, no cuentan con un vivero, si no que cultiva cada miembro por su cuenta en su casa, obteniendo las plantas madres de cultivadores con trayectoria.

A continuación, podés conocer algunas de las especies de plantas carnívoras nativas de nuestro país que Guillermo compartió con nosotros:
 

Drosera brevifolia, Colón, Entre Ríos. 

 

Drosera communis, Garupa, Misiones.

 

Drosera uniflora, Ushuaia, Tierra del Fuego.

 

Utricularia folios, flor en superficie, San Ignacio, Misiones.

Si te interesa participar o comunicarte con la AAPC podés hacerlo a través del sitio web o de Facebook.