Los vecinos de Jáchal conocen muy bien la metodología de Barrick Gold, sólo cuando no puede ocultar más un derrame, la empresa emite un comunicado de prensa minimizando siempre lo sucedido. Por la crecida del Río Turbio se inundaron las piletas donde la empresa trata el agua ácida en Pascua Lama que proviene de un túnel que hizo dentro de un ambiente periglacial, vertiendo el excedente hídrico al medio ambiente.

Barrick Gold comete en Pascua Lama un hecho de contaminación similar o más grande que el ocurrido en Jáchal cuando más de un millón y medio de litros de agua cianurada sobre el Río Jáchal, contaminando éste y otros cauces de agua. El túnel que creó en Pascua Lama penetró la roca y el hielo, tiene 4 kilómetros de extensión y en su interior pueden trasladarse los grandes camiones mineros, pero jamás se usó porque comenzó a drenar agua ácida, esta misma era conducida a grandes piletones donde era tratada para luego regresar al medio ambiente, este mismo liquido sin tratar fue vertido a las vegas y de allí al Río Las Taguas, pero se desconoce qué clase de líduido derramó.

La empresa minera no informó la composición de ese líquido que inunda las vegas y llega directamente a la fuente de un cauce de río. La Asamblea Jáchal No Se Toca se halla en estado deliberativo ya que quieren que el Gobernador de San Juan Sergio Uñac, haga realidad su promesa del 18 de septiembre del 2016 –cuando Barrick protagonizó un nuevo derrame en la mina Veladero-, donde dijo que ante un nuevo derrame iba a proceder de manera terminante con la empresa. Hasta ahora la provincia no emitió ningún comunicado, aunque el titular de la Dirección de Evaluación Ambiental Minera dijo que Barrick no estaba contaminando en Pascua Lama.

“Estamos movilizándonos y habrá una asamblea extraordinaria en la carpa de la plaza de Jáchal para determinar qué medidas vamos a tomar. La contaminación de la cuenca de rio Jáchal, la tenemos comprobada, se han detectado en el agua altos niveles de mercurio, aluminio y manganeso que superan ampliamente los límites permitidos“, señaló Saúl Ceballos, miembro de la Asamblea. En relación con Pascua Lama recordó cómo Barrick actuó de la misma manera que en Vevadero: ocultar la contaminación y minimizar un derrame. En el año 2015 días después del derrame en Veladero dijo que se habían vertido 15.000 litros de agua cianurada. Cuando la presión del pueblo de Jáchal y todos los medios se hicieron notar, terminó reconociendo que en realidad eran más de un millón y medio de litros los que había dejado escapar hacia los ríos.

La Asamblea quiere saber en realidad qué líquido ha vertido en Pascua Lama y cuánta cantidad y fundamentalmente qué estrategia tiene la empresa para remediar el daño que causó y causa. “No sabemos qué toxicidad tiene. La empresa no dice la composición del líquido. Ya hemos pasado por varias contaminaciones y derrames por lo que no nos queda otra cosa que pensar que es más veneno y basura tóxica en el medio ambiente“, detalló Ceballos.

Los vecinos de Jáchal no sólo critican al gobierno de Uñac, sino a la intervención del Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman: “Vino a Jáchal y nos dijo que iba a cumplir con la Ley de Glaciares, y en cambio, lo que está haciendo, es tratar de modificarla por decreto”, sintetizó Ceballos. Pretende que la comisión que mandó el ministro a Pascua Lama incluya a representantes de la Asamblea. La contaminación en esta mina perjudica directamente a Jáchal: “El río Las Taguas, es uno de los cinco afluentes al Jáchal, entonces si se contamina, indefectiblemente va a llegar a todo el pueblo”

Comunicado de la Asamblea Jáchal No Se Toca:

Ante un nuevo derrame provocado por la actividad Megaminera que desarrolla la empresa Barrick Gold, en la cordillera de San Juan, desde la asamblea Jáchal no se toca decimos:

Este derrame es “solo uno más “de los que la empresa está provocando con su accionar irresponsable.

Está comprobado que las faenas de Barrick se realizan en zona glaciar y periglaciar violando la ley de glaciares.

Los distintos derrames producidos son clara muestra de que la actividad es inmanejable.

Está claro que los efectos de la actividad de la megaminería son perjudiciales para el medio ambiente, comprometiendo el futuro de la región.

Por lo tanto, y ya habiendo realizado las denuncias pertinentes y ante la reiteración de hechos inocultables, tomamos la palabra del gobernador UÑAC, quien dijo el 18/09/16 públicamente que ante un nuevo derrame procedería de manera terminante.

Exigimos lo que la lógica y el derecho avalan, y que fue nuestro pedido al comienzo de esta triste historia:

“CIERRE, REMEDIACIÓN Y PROHIBICIÓN”