Un proyecto de la Universidad de Róterdam, Holanda, desarrolló una casa que funciona como un invernadero gigante, donde una familia seleccionada para habitarla puede cultivar sus propios alimentos en las huertas integradas.

La madera y el vidrio son los principales materiales que componen la estructura de esta casa-invernadero de tres niveles. Además de la azotea en donde cultivan los alimentos, el exterior está cubierto con un jardín vertical y dentro de la casa hay macetas y espacios en donde la familia puede plantar más alimentos. 

El espacio, como cualquier otra casa, tiene muebles de madera y metal para que esta familia de cinco miembros viva cómodamente, con un diseño simple para que las plantas sean las verdaderas protagonistas. Además, la casa también cuenta con tanques para almacenamiento de agua de lluvia, que se utiliza para regar las plantas y para uso doméstico.

La familia Scholten está compuesta por padre, madre, dos adolescentes y un perro, quienes se mudaron en junio de 2015 y se quedarán allí hasta 2018. Luego, los investigadores de la universidad evaluarán si realmente este diseño de vivienda sostenible es funcional y puede servir de inspiración para los arquitectos del futuro.